Paz Mental y bienestar

yoga

Sería difícil encontrar a alguien que rechazara la oportunidad de vivir en paz y armonía.

Las mejoras y cambios que llevo a cabo en mi vida parecen estar motivados solo por una búsqueda de equilibrio y plenitud.

Me ocupo de obtener posesiones, de establecer relaciones y de desarrollar actividades profesionales y sociales, pero en el fondo de todo, lo que de verdad quiero es mi porción de derecho a la paz y a la felicidad.

Incluso el comportamiento más extraño y condenable puede tener su raíz en esa búsqueda.

Muchos de mis actos, tanto los buenos como los malos, ocultan la necesidad imperiosa de “paz mental”.

Cuando algo me incomoda, la reacción inmediata es llevar a cabo los ajustes necesarios para acercarme a un estado de calma. La vida sigue, marcada por situaciones a veces demasiado duras y otras excesivamente amenas.

Lo curioso es que las tensiones internas aparecen tan sólo porque una parte de mí quiere paz y otra no me permite obtenerla.

En lugar de desarrollar esa tendencia innata o atracción hacia mi estado interno natural, parece que agoto mis provisiones de paz y poder, combatiendo.

No tengo confianza para apoyarme en recursos internos, así que acabo buscando apoyos externos, los cuales, inevitablemente, roban cualquier paz o estabilidad que pudiera haber con anterioridad.

Existe un potencial para el bien en nuestro interior que debe descubrirse y salir fuera.

La paz está compuesta de muchas cosas: amor, paciencia, sabiduría. No debes contentarte con un poquito de ella, sino llénate completamente.

A medida que te esfuerces por llevar paz a tus relaciones con los demás, tu misma naturaleza se hará pacífica.

Esto será beneficioso no sólo para ti mismo, sino también para todos los que te rodean.

Y de este modo ayudas a transformar el mundo.

No basta con que seas pacífico: debes irradiar paz y crear una atmósfera apacible mediante tus pensamientos y palabras en las relaciones con los demás.

Explora tu aspecto espiritual desde la meditación.

Entra en el silencio, eso permitirá que fluya un gran caudal de paz y bienestar en tu vida.

La religión del amor por Maria Paula Cervera

La religión del amor

Escrito y leído por María Paula Cervera González en el evento de las Naciones Unidas, en el Día Internacional de la Juventud, 12 de agosto del 2016 en Nueva York.

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En mi corta vida de 19 años he sido testigo de grandes cambios en la espiritualidad, la globalización, las actitudes hacia la naturaleza, y la protección de los derechos humanos para todos, hombres y mujeres – y me alegro de ello! He visto diferentes formas de adorar a Dios, y esta libertad de la religión ha permitido la pertenencia a grupos que promueven la responsabilidad espiritual para el desafío actual de la sostenibilidad y el medio ambiente en todo el planeta. Estas comunidades nos animan a ser parte del proceso de cambio, dejar de ser pasivos, ser fuertes, individual y colectivamente, para generar sentimientos de compasión y solidaridad con todos los seres humanos sin excepción, y por todo el mundo en general.

Cada día somos testigos de desastres naturales, muchos provocados por el hombre, la violencia, la arrogancia y el odio religioso, la pobreza extrema y la injusticia, y el cambio climático que amenaza a miles de millones de personas y a la tierra misma. Al mismo tiempo, somos testigos de actos de amor increíble por parte de tantas personas de todo el mundo, muchos de los cuales han superado el odio para modelar el perdón y la reconciliación.

Teniendo en cuenta las diversas creencias que existen en el mundo, hay un núcleo espiritual universal que todos debemos enfatizar sea cual sea nuestra religión o creencia: Dios, el Ser Supremo. Él es amor y misericordia infinita, más grande y más profunda que nuestro poco profundo y efímero amor humano. La espiritualidad es la conexión con este amor infinito. Dios es un Ser Supremo como un Océano de Amor puro, y al igual que un Padre o una Madre, Dios quiere lo mejor para todos nosotros como niños. Se nos enseñó que Dios es un Dios que castiga, que no es justo. Pero dentro de lo más profundo de mi ser vibro con la idea de Dios como mi Padre, Amigo y Maestro. Soy creada y hecha a su imagen y semejanza divina, que es, lo que poseo dentro: una pequeña gota de las cualidades divinas de amor, paz y alegría suprema.

Estas grandes virtudes espirituales se encuentran dentro de cada ser humano y son en última instancia, más fuertes que el odio, la arrogancia, la brutalidad y la violencia. Tenemos que centrarnos en cómo cada persona es apreciada ante los ojos de Dios, única en belleza, talento, creatividad. Si apreciamos a todos como hermanos y hermanas en su propia grandeza, podemos evitar la arrogancia destructiva y vivir en unidad. ¡Qué gran potencial! Para llegar a este nivel de conciencia de la unidad básica con el Ser Supremo y con los demás se requiere un proceso de transformación interna. Se le puede llamar “inteligencia espiritual”, que incluye la inteligencia emocional y social, y va más allá de éstos para abrazar lo espiritual. Esta inteligencia espiritual nos permitirá cambiar patrones destructivos de pensamiento o acción, y aceptar la responsabilidad de todo lo que nos sucede a nuestro alrededor.

Tal madurez espiritual conduce a un amor integral para y en todas las personas, y prohíbe el espíritu de la violencia y la brutalidad arrogante. Esto no es amor egoísta o apego, porque este amor es muy común hoy en día, pero un amor más profundo en el que la felicidad y la seguridad de los demás es tan real para nosotros como nuestra propia, o incluso más. El amor es una energía tan poderosa capaz de llegar a los corazones de los que están en el otro lado del mundo, independientemente de su religión o género. ¡Usémoslo! Con pequeños actos de bondad como sonreír a alguien en la calle o incluso un abrazo a tus seres queridos. Cuanto más expresamos amor, más crecerá en nosotros. El amor es la medicina que libera a las personas de actitudes no saludables de la hostilidad, los celos, la codicia, y el ego.

Estos cambios individuales contribuyen a un mundo mejor y al medio ambiente interno y externo, superando las capas de negatividad, contaminación e infelicidad que hay en nuestro hermoso planeta. Pensamientos de amor, paz y bondad, sin crítica o juicio, pueden en sí mismos contribuir a un cambio global. ¡Así que ve y comparte tu amor! Creo en la religión universal del amor. Obviamente, la persona que defienda el odio religioso tendrá sus propias razones, pero te digo que cada vida tiene un significado y propósito en este mundo, y merece ser protegida. No hay necesidad de sentir odio por nada, porque todo ser humano está jugando un papel en este escenario llamado vida.

Necesitamos una elevación de la conciencia, pensamientos y sentimientos que sólo puede lograrse desde nuestra conexión con una Fuente de Amor Puro; a partir de una energía más poderosa. Sin importar como concebimos esa Fuente, su esencia de amor es una y la misma. Creo que la arrogancia, el egoísmo y el odio religioso pueden dejarse a un lado, pero no todo el mundo quiere o le gusta el cambio. Para muchos, el cambio se produce a través del sufrimiento y arrepentimiento por haber hecho cosas terribles, pero todas las grandes y pequeñas transformaciones hacen y harán una gran diferencia. Tendremos que reconstruir la tolerancia de y hacia uno mismo, y el respeto a cualquier ser viviente incluyendo a los que creen y piensan de manera diferente.

Aprende a quererte de nuevo, y amplía este amor hacia el exterior, hacia una humanidad y en el resto del mundo, convirtiéndote en uno con Dios. Como dijo Gandhi, “Si YO cambio el mundo cambia”.

Podemos crear un movimiento global. Hay muchos jóvenes dispuestos a hacer este cambio, la tecnología y la libertad ya existen, ¡lo único que falta son líderes capaces y motivados! He participado en varios eventos que me han ayudado en mi camino, como Eco-Conciencia, Respira Paz (organizada por la ONU), Revolución de la Cuchara y la Danza de la Amabilidad. Podemos integrar a los jóvenes en muchos sentidos, protegerlos de las ideas y acciones violentas, y fomentarlos a que amen la creatividad, la humanidad y el deseo de crear un “mundo mejor”. Crecí en un hogar donde los valores como la tolerancia, el respeto, la comprensión y el deseo de servir a los demás me fueron enseñados e inculcados. ¡¡¡Esa es mi religión!!! Estas virtudes son para mí el mejor paradigma religioso.

Más importante que profesar un sistema de culto o de creencias es una espiritualidad pura de amor y una verdadera conexión espiritual con Dios y sus manifestaciones. Me identifico con las prácticas que me llevan a una conexión directa con Dios y he logrado esto a través de una técnica oriental maravillosa que se llama meditación Raja Yoga, desarrollada por la Organización Brahma Kumaris. Esto me ha permitido desarrollar y mantener estados de tranquilidad, cooperación, y alegría, los cuales necesito para cumplir día tras día mi papel como estudiante, hija, amiga, hermana, y como ser humano en esta tierra. Mi proyecto de vida se basa en este paradigma, lo que me permite tener una calidad de vida única, y un medio para disfrutar de salud física, mental y emocional. La meditación Raja Yoga es mi plataforma para tener éxito y alcanzar mis sueños de viajar por el mundo, compartiendo mi paz y mi calma, e inspirar el cambio personal en otros, para que se pueda multiplicar el amor.

Soy consciente de que esta vida es una gran oportunidad para mí de ser feliz y crecer espiritualmente a través del poder del amor. Sabiendo que soy y cuál es mi papel en este mundo es fundamental para mí. Dondequiera que voy, siento una profunda conexión con Dios, la central de energía donde me recargo todos los días para afrontar los retos de una manera positiva! Por último, mi mensaje es que con el fin de contrarrestar los altos niveles de la avaricia, la lujuria, el ego, el odio y la violencia en el mundo, tenemos que abrazar una espiritualidad que nos lleve a mirar hacia adentro y descubrir que hay una fuente de amor ilimitado puro.

El amor es el camino hacia la transformación y la respuesta a todas las preguntas.

Maria Paula Cervera en la ONU. Día Internacional de la Juventud

Acciones para Explorar y Superar los Miedos

ACCIONES PARA EXPLORAR Y SUPERAR LOS MIEDOS
Manuel Cerón

Contextualización. La humanidad transita por una senda de cambios profundos debido a los procesos de globalización de las economías, los acelerados avances científicos y tecnológicos, la inestabilidad financiera, laboral y familiar, entre otros, que han generado un estado generalizado de miedo en el mundo y demandan capacidad de adaptación y de gestión.

El miedo como tal, es un sentimiento que surge debido a situaciones reales o supuestas que limitan el auto control y el desempeño eficiente de las personas. Por eso se podría decir que el mayor miedo que se puede experimentar es el miedo a enfrentar al miedo.

Como el miedo afecta la calidad de vida, surge la necesidad de explorar y superar sus manifestaciones; para ello se plantean tres acciones: a) tener la intensión de superarlo, una vez conocidas y comprendidas la (s) causa(s) que lo originaron; b) tener la determinación de abordarlo de manera sistemática, c) evaluar el impacto de las acciones realizadas y efectuar ajustes para conseguir los resultados.

 

Manifestaciones del miedo. Dependiendo del peligro al que se esté expuesto hay dos reacciones extremas, especialmente en situaciones de pánico: a) el bloqueo o b) la reacción incontrolada. El miedo también genera cierta sintomatología caracterizada por: resequedad en la boca, tartamudeo o dificultad para hablar tranquilamente, soltura, sudoración, debilitamiento del sistema inmunológico, taquicardia, insomnio, inapetencia y visión borrosa, entre otras.

 

Niveles. El miedo presenta una gama de expresiones que generalmente comienzan con la preocupación, luego el temor, el miedo como tal, la ansiedad, la fobia, el terror y/o el pánico, el cual, como ya se dijo, hace perder el control mediante el bloqueo o la reacción incontrolada.

 

Clases de miedos (1).

 

  • Miedo a ciertos animales como cucarachas, ratas, perros; o a circunstancias como viajar en avión; a la altura; a la multitud; a los espacios cerrados; a los ascensores, entre otros. En ocasiones dichos miedos o fobias demandan tratamiento psiquiátrico para que no afecten a la persona.
  • Miedo a expresarse o hablar en público, en esto influyen las restricciones ocasionadas por la censura y los rasgos de personalidad; por ello, personas extrovertidas pueden tener dificultad para hablar ante un auditorio. Enfrentar este miedo ayuda a utilizar eficientemente las competencias y habilidades personales.
  • Miedo al fracaso o a la derrota, debido a suponer o anticipar fallas en el desempeño personal, no se llevan a cabo las acciones requeridas para superar ciertas situaciones, a pesar de tener los talentos y habilidades para hacerlo.
  • Miedo a la pérdida, basado en experiencias dolorosas que generan bloqueos para entablar relaciones con otras personas, la perdida es considerada una amenaza para la estabilidad emocional.
  • Miedo a Tener Miedo, el confundir al ser con sus acciones y las creencias pueden llevar a ignorar los sentimientos, con el fin de no afectar la imagen que se proyecta a los demás. Este miedo impide ver al mundo y a la gente con simpatía.
  • Miedo a Triunfar, responde al deseo inconsciente de evadir nuevas responsabilidades o retos, por considerar que no se pueden enfrentar; también puede ser miedo a la crítica o a la envidia.
  • Miedo a la Opinión de los Demás, surge por la creencia de no ser aceptado por las personas del entorno.
  • Miedo a Amar, sustentado en experiencias afectivas dolorosas y/o en la baja valoración personal; el afectado piensa que no tiene nada que aportar y que sólo puede recibir. Debemos tener en cuenta que en términos afectivos, la demanda de amor es mayor que la oferta del mismo.
  • ­­­­­­­­­­­­­­­­­­Miedo a la Soledad, lleva a la persona a pasar la vida entre el miedo y el conflicto, soportando a individuos que causan daño, se desconfía de la capacidad personal para valerse por si mismo, es el niño que demanda cuidado del adulto.
  • Miedo a la Autoridad, surge de experiencias en la relación niño-adulto; en ella, el adulto es fuerte, rápido, sagaz y termina imponiéndose; el niño, es frágil y trata de compensar la situación con gritos y llantos. Este miedo impide que se defienda la autonomía, no se debe confundir la autodeterminación con la rebeldía injustificada.
  • Miedo a Causar Daño, responde al deseo de querer evitar el sufrimiento a los demás, aún en contra del bienestar propio; se desconoce que tener consideración por los sentimientos de los demás, es diferente a vivir reprimido para complacerlos. Entender que las dificultades que enfrentan las personas son el resultado de sus acciones pasadas, ayuda a superar este sentimiento.
  • Miedo al Cambio, surge cuando se encuentra anormal y amenazador tener que modificar creencias y hábitos; se considera que el cambio hace perder personalidad, que el mundo y los demás se deben adaptar a la persona. Se ignora que si bien tenemos derecho a vivir como queramos, no tenemos derecho a condicionar a los demás.
  • Miedo a Equivocarse, los patrones culturales o educativos basados en conductas de escucha y repetición, sin importar el análisis y la argumentación, llevan a la persona a desconfiar de su propio juicio. Se considera que es mejor creer en lo que dicen los demás, así sea algo sin sentido, pues ello libera de responsabilidades y censura. Aunque la mayor parte de las creencias que determinan el comportamiento del ser humano son adquiridas en la niñez, cuando el potencial mental es limitado para evaluar objetivamente lo que se escucha; el adulto tiene la capacidad para analizar y discriminar lo que es o no lo conveniente.
  • Miedo al Sufrimiento Físico, sin desconocer el impacto del dolor producido por las afecciones del cuerpo, este miedo surge debido a experiencias de dolor, el cual se incrementa por que se enfoca la atención en la situación y se permite que la imaginación llene a la mente de imágenes negativas. No obstante lo anterior, el ser humano siempre trata de evitar el dolor, lo que indica que en algún momento ha estado libre de él.
  • Miedo a la Muerte, como hay muertes dolorosas y muertes no dolorosas, es preciso tener en cuenta que el miedo a la muerte es diferente al miedo al sufrimiento experimentado antes de sobrevenir la muerte. El mayor determinante de este miedo es quizá desconocer lo que sigue a la muerte, ese más allá del que no hay referencia, viajar a un lugar desconocido siempre genera ansiedad y temor. Otro factor puede ser considerar la muerte como un castigo e ignorar que como viajeros de la vida un día embarcamos, navegamos, atracamos y finalmente debemos desembarcar (2).
  • Miedo a Dios, las creencias y enseñanzas de la infancia, la tendencia a especular sobre lo que no conocemos e interpretar la verdad para adaptarla a nuestros intereses, inciden en la forma como concebimos a Dios. El desconocerlo, a pesar de ser sus hijos, nos lleva a tener concepciones contradictorias sobre su naturaleza y/o cualidades. Lo paradójico del caso es que el miedo siempre surge ante un peligro real o imaginario, sin embargo en los momentos difíciles acudimos a Dios, esto indica que Dios no es peligroso.

 

Consecuencias del miedo.

 

a). Estrés, la tensión experimentada por enfermedades como la diabetes o el cáncer, muchas veces no se debe a la a enfermedad como tal, sino al miedo a sufrir, a la pérdida de personas o cosas, o por la cercanía de la muerte.

b). Alteración del sistema nervioso autónomo, el miedo afecta el sistema nervioso simpático generando palpitaciones y nerviosismo; también activa el sistema nervioso parasimpático produciendo resequedad en la boca, tartamudeo o dificultad para hablar. Un caso típico es lo que experimentan los estudiantes en época de exámenes, pues a pesar de no tener ninguna bacteria o virus, sufren de diarrea, muy seguramente debido a que el miedo estimula el sistema parasimpático, ocasionando contracciones del intestino e incrementando el movimiento peristáltico.

c). Disminución de la respuesta inmunológica, en condiciones normales el sistema inmunológico elimina los agentes infecciosos provenientes del medio ambiente o de los elementos de la naturaleza; sin embargo, por causa del miedo, la tiroides segrega una sustancia química que suprime la inmunidad, tornando al cuerpo vulnerable a las infecciones.

 

Otros estudios revelan que los cambios inmunológicos tornan al organismo más propenso al cáncer, pues cuando el sistema inmune, que tiene como función reconocer como propias las partes del cuerpo y destruir los elementos infecciosos extraños, deja de funcionar de manera normal, ataca órganos o partes del cuerpo, debido a que los identifica como enemigos, generando ulceras y agentes cancerígenos.

 

d). Disposición a la postergación, el miedo puede llevar a dilatar acciones que deben ser realizadas en cierto momento, debido a que surgen interrogantes sobre lo que puede suceder si se falla.

 

e). Efectos mentales, además de las implicaciones físicas, el miedo puede generar alteraciones mentales ocasionando bloqueo o limitación de la capacidad para discriminar o tomar decisiones.

 

Causas. Entre las más importantes tenemos (4).

 

a). Enseñanzas recibidas de padres y adultos en la niñez, expresiones como: “no confíes en extraños”, es una buena recomendación para niños, pero puede generar problemas a los adultos. Igualmente, frases como: “los niños no lloran” o “las niñas no se suben a los árboles”, generan concepciones que impiden expresar sentimientos o desarrollar habilidades necesarias para un desempeño eficiente.

 

b). Comentarios o expresiones utilizadas repetidamente por personas mayores, tales como: “ su voz es casi imperceptible“; “su hermana lo supera a usted en todo”, o “ tu comportamiento no te va llevar a ninguna parte”, desarrollan el temor de hablar en público, sentimientos de inferioridad o de impotencia.

c). Experiencias, la mayoría de las fobias se deben a vivencias desagradables que hace que la persona desarrolle temor ante lo que las causa, experiencias como la mordedura de un perro harán que la persona evite dichos animales hasta donde sea posible.

 

  1. d) La “resonancia cognitiva”, según este concepto las personas ajustan sus creencias a su comportamiento: En un experimento, a unos estudiantes se les preguntó su opinión sobre el hacer fraude en los exámenes, aunque la mayoría expresó que ello es malo, posteriormente, al volverlos a interrogar sobre el mismo tema luego de presentar un examen en el que podían copiar, la mayoría respondió que: “copiar o hacer fraude no es tan malo”.

e). Rasgos de personalidad y estilo de vida, el aislamiento y la actitud retraída tornan a la persona vulnerable al miedo. Vale la pena destacar que estar en soledad es diferente a ser solitario, la primera permite experimentar tranquilidad y dicha, en cambio la segunda puede llevar a estados depresivos.

f). Tendencia a sobredimensionar o magnificar situaciones, hace que no se tomen decisiones o no se realicen las acciones requeridas para solucionar determinada situación.

g). Predisposición y tendencia a generalizar concepciones, pensamientos como “ tal circunstancia siempre va a suceder”; “el comportamiento de esa persona siempre va a ser el mismo”; o proyectar a otros lo que le sucede a una persona en particular, limitan la capacidad de acción y generan miedo

h). Subordinación a la opinión de los demás, actuar con fundamento en los conceptos de los demás, en lugar de basarse en el propio potencial, expone a uno u otro miedo

i). Miedo a fallar, desconocer o desconfiar de la propia capacidad limita la toma de decisiones o hace que se posterguen acciones importantes.

 

Acciones para superar el miedo (5).

 

Conocidos los trastornos fisiológicos y mentales que puede generar el miedo, se debe tomar la determinación de abordarlo, enfrentarlo y superarlo, para impedir que se afecte el cuerpo y el estado emocional. Sin embargo, a veces se ejercen presiones y se genera miedo debido a que se busca algún beneficio. Cuando no se logra que un hijo realice voluntariamente una determinada acción, suele utilizarse expresiones como: “es por ti que tengo la presión alta”, “solo estarás contento cuando me muera”; desconociendo que el miedo, por ser un factor de motivación débil, no mantiene en el largo plazo, los resultados iniciales.

 

a). Estrategias. Debido a que el miedo afecta nuestro desempeño, es necesario utilizar ciertos mecanismos para superarlo, entre los cuales tenemos:

  • Entender y/o aceptar el miedo, la conciencia de considerarse un cuerpo genera uno u otro miedo, que a veces sólo se descubre ante ciertas circunstancias; por lo tanto comprender y aceptar el miedo es algo muy importante; así como también observar si hay alguna manifestación asociada con este sentimiento como: tendencia a evadir situaciones, palpitaciones aceleradas, dolor de cabeza, sensación de tener mariposas en el estómago, sudoración, resequedad en la boca, entre otras.
  • Evitar declaraciones o suposiciones como: “con la suerte que tengo nunca voy a conseguir nada”, “lo más seguro es que esa persona no acepte mi propuesta”, pues ellas son un excelente caldo de cultivo para el miedo.
  • Identificar y trabajar en las causas del miedo, como enseñanzas, rotulaciones, experiencias o rasgos de personalidad, entre otras.
  • Precisar si a pesar de limitar el desempeño e impedir que se expresen emociones o deseos, se busca algún beneficio al mantener el miedo. Para ello, en cada situación se debemos preguntar: ¿si doy un paso en tal sentido qué sucederá?, si hay alguna probabilidad de lograr algo, se deben dar el paso con firmeza para contrarrestar la negatividad. La práctica del pensamiento positivo estabiliza la mente y ayuda al intelecto a discriminar y tomar decisiones.
  • Vivir el presente, dada la relación del miedo con el futuro o el pasado, se debe tener en cuenta que el futuro es una posibilidad, algo que aún no ha surgido, una promesa sobre lo que no hay certeza. El pasado, como generador de sentimientos de culpa, es una historia que ya pasó, que ya murió. Lo único real que tenemos es el presente, que es un regalo con el que contamos y debemos vivir en cada instante; apartamos de estas consideraciones nos llevan a experimentar miedo y frustración.
  • Practicar relajación hace que sincronicemos los hemisferios izquierdo y derecho, que observemos las situaciones desde la perspectiva correcta y a que dirijamos los pensamientos en la orientación deseada.
  • Meditar, permite ir a la profundidad del ser, mirar y experimentar nuestra verdadera naturaleza, tomar las decisiones y realizar las acciones necesaria para superar las barreras que impiden disfrutar la vida.
  • Enfrentar, si repetidamente enfrentamos una situación que perturba la mente, poco a poca se vuelve menos importante y eventualmente desaparecerá. Si escuchamos una broma inicialmente nos reímos, pero si ella se repite dejamos de hacerlo debido a que la emoción inicial desaparece; igualmente, si día a día enfrentamos las emociones asociadas al miedo, dejaran de ser importantes y finalmente desaparecerán.

 

Para tratar las fobias anteriormente se aplicaba la técnica de enfrentar, sin embargo dicha herramienta ha dejado de tener aplicación debido a los efectos colaterales ocasionados por la intensidad de las emociones experimentadas. Una persona que tenía miedo a las cucarachas, fue encerrada en una habitación llena de dichos animales; su reacción inicial fue gritar y saltar, pero finalmente pudo realizar que no había motivo para tenerles miedo.

 

  1. b) Técnicas.
  • Reprogramación, ciertos experimentos han permitido determinar que el estado mental de disfrute influye para hacer desaparecer experiencias negativas; ello se comprobó con un experimento hecho con un gato al que diariamente se le aplicaban descargas eléctricas y luego se le encendía una luz roja; después de unas semanas se suspendieron las descargas eléctricas y sólo se encendía la luz roja, sin embargo, el animal seguía experimentando la misma reacción de pánico. Posteriormente se cambió el proceso, se le encendía luz roja mientras el gato tomaba leche; se observó que el miedo registrado en dichas circunstancias, al comienzo era menor en un 10% al experimentado inicialmente, luego fue disminuyendo hasta desaparecer completamente.

 

Una forma de reprogramar es visualizar en estado de relajación, escenas que nos muestren desempeñándonos de manera segura y determinada frente a ciertos retos. Desarrollar afirmaciones positivas e inspiradoras también ayudan a superar las restricciones generadas por el miedo. La afirmación: ¿Si Dios está conmigo quien puede estar contra mí?, hace que desarrollamos la conciencia de ser hijos de Dios, la Autoridad Todo Poderosa.

 

  • Técnica del método sustituto, es una variante de la herramienta anterior, consiste en decir frases que ayuden a enfrentar los miedos generados por pensamientos o ideas sobre personas o situaciones. Es programar el cerebro para que en el futuro actúe según las afirmaciones realizadas.

 

  • Técnica del borrado, los sentimientos de culpa son el resultado de vivencias pasadas, cuyos efectos están registrados en el ser. Para cambiar los registros de inseguridad y/o de miedo se debe cambiar la conciencia, esto es dejar de considerarnos un cuerpo limitado y mortal, para percibirnos como un ser espiritual caracterizado por su inmortalidad, la paz, el amor, el conocimiento y de poder.

 

En nuestro interior yace sumergido un gran poder que normalmente no utilizamos. Durante un terremoto en California, pacientes con problemas de columna que no podían levantarse de sus camas, corrieron para ponerse a salvo; igualmente, pacientes débiles ayudaron a personas que estaban atrapadas entre los escombros.

  • Terapia emocional racional, consiste en darse cuenta que el miedo es un sentimiento irracional, del cual me puedo desprender generando pensamientos positivos para contrarrestarlos; recordemos que los pensamientos generados afectan los 75 billones de células del cuerpo.

 

·       Conocimiento espiritual, tener acceso a información de carácter espiritual da seguridad y ayuda a manejar el miedo. Entre los aspectos que ayudan a entender las situaciones, están:

 

a). La naturaleza del ser, conocer y entender que soy un alma, energía espiritual pura, consciente e inmortal, ayuda a disipar los temores.

b). El drama de la vida, si tomo la vida como una obra de teatro en la que yo el alma represento un papel a través del cuerpo, puedo enfrentar el resultado de mis acciones y aprender de las situaciones.

  • Manejo de la respiración, en situaciones que generan miedo, se debe inhalar varias veces con respiración abdominal, esto es, llenando el abdomen al inhalar y contrayéndolo exhalar, esto ayuda a oxigenar las células del cuerpo.
  • Meditación, es una técnica fácil y agradable que se puede practicarse de maneara individual o colectiva, se inicia relajando las diferentes partes del cuerpo para experimentar levedad física, manteniendo la espalda recta y el cuerpo en una posición cómoda, para disipar la tensión de los músculos; se relajan los pies, las piernas, los brazos, la espalda, los hombros y la cara, luego se proyectan y experimentan pensamientos y sentimientos positivos, concentrándose en la naturaleza, cualidades y características esenciales de la energía espiritual que somos cada uno de nosotros.

 

Recomendaciones, para superar los miedos se plantean las siguientes:

  • Entender y enfrentar
  • Vivir el presente
  • Aprender a meditar
  • Adquirir conocimiento espiritual
  • Reprogramar la mente con afirmaciones positivas

 

Requisitos, para cambiar o transformar un hábito es necesario combinar los siguientes elementos.

 

a). Entender.

b). Reconocer

  1. c) Transformar.

Para aplicar dichos elementos es necesario utilizar el poder interno

Confrontaciones y compromisos (6). El siguiente modelo sirve para adquirir un compromiso personal, mediante la identificación de emociones, hábitos, acciones y/o pensamientos que se quiera desarrollar o a cambiar, como estrategia para superar un miedo en particular.

 

MODELO DE CONFRONTACIONES

 

DESARROLLO O PRÁCTICA

 

CAMBIO O TRANSFORMACIÓN

1. EMOCIONES 1. EMOCIONES
serenidad y calma
irritabilidad
confianza en sí mismo
angustia, ansiedad
entusiasmo, alegría tristeza
paciencia sentimiento de fracaso
apertura frustración, culpabilidad
tolerancia desesperación
entereza de carácter sensación de soledad
sensación de control sentimiento de impotencia
   
2. HÁBITOS Y ACCIONES

 

2. HÁBITOS Y ACCIONES
asumir   responsabilidades evadir responsabilidades
actuar con equidad la impuntualidad
tomar decisiones oportunas atraer la atención
decir la verdad lamentarme y llorar
tener tiempo para descansar la pasividad
asumir   riesgos dormir mucho o poco
   
3. PENSAMIENTOS/ IDEAS 3. PENSAMIENTOS/ IDEAS
puedo vivir sin el amor y/o la aprobación de los demás las personas son malas y deben ser castigadas
mis actos son independientes de mi valor como persona es una catástrofe que los asuntos no salgan como quiero
puedo cambiar mis emociones, cambiando mi patrón de pensamientos es más fácil evadir que enfrentar
dejarme afectar por el pasado no tiene sentido es imposible   que el pasado deje de afectarme
el mundo y las personas son como son, no como quiero que sean mi felicidad no depende de mi
soy el responsable de mi destino mi suerte ya está echada

 

Los items consignados en cada aspecto se pueden ampliar o adaptar a las circunstancias personales. Lo importante es el compromiso personal que se adquiera con el fin de superar un miedo en particular.

 

 

 

 

Conquistando la Tranquilidad Interna

CONQUISTANDO LA TRANQUILIDAD INTERNA

Por MARCELO BULK

Durante siglos, el imaginario popular creó diversas imágenes de lo que es la tranquilidad. Lagos, casas de campo, playas… todo, menos la casa cotidiana o el trabajo diario.

Sin embargo, es ahí donde más vivimos, donde más horas pasamos y donde tenemos que interactuar con más personas.

El reto que enfrentamos hoy en día es encontrar una forma para crear un lugar de paz en medio del caos diario. Aunque no suene fácil, hay una técnica que puede ayudar en lograr esta meta.

Meditar y conquistar la paz interior

Durante siglos, la paz ha sido identificada con aspectos externos solamente. Esto nos ha dado una sensación de paz que, del punto de vista histórico, ha durado muy poco tiempo. La humanidad, en la ironía de la búsqueda por la paz, ha enfrentado guerras, conquistado y, eventualmente, entraba en nuevas guerras.

El ciclo de la paz está directamente vinculado al ciclo de las guerras. Si miramos nuestro contemporáneo vemos el mismo patrón: alguien declara guerra a alguien, con la meta de obtener paz; los sobrevivientes y aliados no-derrotados, normalmente después de un tiempo prudencial, entonces hacen guerra con los primeros para vengarse; a su vez, estos le hacen guerra para de nuevo estar en paz, etc.

Pero, analizando un poco más este ciclo, vemos un factor poderoso: TODOS LOS LADOS DE UNA GUERRA TIENEN COMO META LA PAZ. Una paz externa, conquistada con sangre y que mueve hacia nuevas guerras futuras. ¿Tendrá fin este ciclo?

Una forma de romper un ciclo es crear otro – probablemente, la única manera. La meditación ofrece un medio para esto fácil para cualquier persona, de cualquier edad o rango social.

Quien va a meditar

Lo primero es tener claro QUIEN MEDITARÁ.

Si hablamos antes del concepto de la paz como algo meramente externo, lo mismo pasa con el ser, el YO. Nos miramos en un espejo y nos identificamos fácilmente con esta cara que vemos. O bien, con la cultura en la cual fuimos educados, la edad o el sexo que tenemos. ¿Cuántas veces paramos para pensar qué hay detrás de esta piel?

Más allá de los músculos, huesos y sangre, hay algo importante. Quien ya vio un cadáver, debe haber notado que “le falta algo”. Sí, hay una luz, una energía que ya no está presente, aunque el resto del cuerpo ahí esté. Esta luz es el espíritu que habita en la hermosa casa del cuerpo. Y es quien realmente va a meditar.

Porque la paz interior no puede estar relacionado con nada material – ya que todo lo exterior está basado en la materia. La paz interna es un estado mental donde la energía fluye de forma constante y suave. Es un estado que causa paz externa, aún en medio del caos.

Por lo tanto, es fundamental comprender que yo, el ser espiritual, seré quien meditará. Para eso debo:

  • Hacer un proceso de concientización diario de las cosas no-materiales que se tiene: sentimientos, valores, etc.
  • Utilizar imágenes o palabras que lleven a uno a un estado de conciencia espiritual. Una imagen muy útil es la de un punto de luz. Palabras como “yo soy un alma”, “no soy este cuerpo físico”, etc. también pueden ayudar en el proceso de la meditación.
  • Empezar a valorar su parte espiritual tanto como la parte física – por ejemplo, no dejar de “alimentar” al alma con conocimiento espiritual diariamente.
  • Es importante que el cuerpo esté bien para la meditación, pues ahí está el alma. Antes de meditar, limpiarlo bien y no dejarlo con hambre o incómodo.

 

En quien meditar

Lo segundo es tener claro EN QUIEN SE VA A MEDITAR. Sí, porque la meditación es un proceso de unión.

La palabra yoga, muy utilizada en la India, significa esto: unión. Meditamos naturalmente cuando nuestra capacidad de pensar va hacia algo o alguien. Por ejemplo, cuando una persona piensa en lo que tiene que hacer en la oficina, genera un vínculo con aquel trabajo, o un chico en problemas, recuerda a su mamá o papá – es decir, crea un vínculo o tiene yoga con sus padres.

Cuando tenemos yoga con la materia, entonces perdemos energía. La materia se alimenta de la energía de las almas. Es por esa razón que nos estresamos. También es por la misma razón que la casa de una persona pacífica generalmente emite paz.

Por otro lado, cuando tenemos yoga con seres humanos, podemos perder o ganar energía, representada a través de virtudes o un poder extra que surge. Quizá el chico de nuestro ejemplo se sienta más corajudo que lo normal.

Pero, la meta final del yoga es solamente recargar energía. Es decir, la idea es desperdiciar lo mínimo posible y recibir lo máximo. Este tipo de yoga exige la conexión con un Ser Superior, Dios.

Así como antes decimos que hay que haber la conciencia clara de ser espiritual, lo mismo debe ser con Dios. Para meditar, es fundamental sentir a Dios como un ser más allá de cualquier aspecto material, como la fuente de energía y poder. Aquí siguen algunos puntos:

  • Utilizar imágenes o palabras ayudan nuevamente a entender a Dios. La mayoría de personas identifica a Dios como luz, que significa calor o claridad. Algunas palabras como “Tú eres mi mundo”, “Tú eres la fuente de la paz y amor”, etc. también pueden ayudar en el proceso de la meditación.
  • Meditar no es orar. Cada uno tiene su razón de ser en momentos diferentes.
  • Meditar es dialogar con Dios. Es decir, es necesario sentir a Dios como su Padre, Madre, Profesor o Amigo, como ejemplos de relaciones, para poder conversar con Él y compartir con Él su propia realidad.
  • No esperar algo “místico”. Los efectos de la meditación se ven en el día-a-día, en las acciones subsecuentes, no necesariamente en el momento de la meditación.

 

Una metodología

Resumiendo los puntos anteriores y agregando algo más, meditar es dialogar con Dios, desde un punto de vista netamente espiritual. Aquí van unos “trucos” para poder meditar de forma eficiente:

  • Buscar un lugar tranquilo en una hora tranquila. A pesar de que la meditación descansa, su objetivo es recargar la energía, así que las horas matinales, antes del trabajo u oficio, es ideal.
  • Utilizar música suave o el sonido de la naturaleza, al menos para empezar.
  • No meditar donde hay mucha luz o imágenes que puedan distraer, como la televisión o una puerta que se abra constantemente.
  • Dialogar internamente es hablar consigo mismo y con Dios. Al final de este artículo, encontrará un ejemplo de texto de meditación.
  • Medita por un tiempo determinado y aumenta el tiempo de forma periódica. Quince minutos para empezar suele ser suficiente para crear el hábito de la meditación.
  • Después de meditar, no entre inmediatamente en la acción. Regálese un tiempo, aunque sean dos minutos, para que la mente vuelva a conectarse con el mundo exterior.

 

Beneficios de la meditación

Son muchísimos, pero aquí citamos algunos de los más importantes para tenerse en cuenta:

  • Liberarse del estrés.
  • Mejora en las relaciones con los demás.
  • Aumento de la espiritualidad en las acciones diarias.
  • Pensamiento positivo.
  • Calma en la hora de reaccionar.
  • Ser capaz de no dejarse afectar por el caos diario.

 

Comentario de meditación

La práctica inicial de la meditación requiere un espacio específico. Con el tiempo, la persona se dará cuenta que puede meditar en las situaciones más negativas, pues es recuperar la paz interior que todos tenemos.

Este comentario será muy útil en un comienzo. Usted puede grabarlo y tocarlo a la hora de meditar o bien memorizarlo. También puede cambiar ciertas partes, adecuándolo a su propio crecimiento espiritual y experiencia en meditación.

Los puntos suspensivos indican una pausa suave en la lectura.

Lo primero que hago es sentarme de forma tranquila…

Recordarme que soy un ser de luz, soy un ser espiritual…

Soy luz…

No soy este cuerpo físico…

El cuerpo está descansado…

Lo dejo relajarse, mientras yo, el alma, medito…

Soy un ser espiritual…

Me conecto con mi paz interior…

Es una paz diferente…

Que viene desde adentro…

Muy fresca, como una fuente…

Esta paz me calma…

Me tranquiliza…

Me da una sensación de amor y luz…

Luz…

Yo soy luz…

Mi paz es luz…

Para que esta paz aumente…

Me conecto con otra Luz…

Una Luz Superior…

Dios…

Dios es mi Padre…

Siento su amor hacia mí…

Dios es mi Madre…

Siento su cariño…

Dios es mi Amigo…

Que me acepta incondicionalmente…

Y le digo a Dios sobre mí mismo…

Quien soy…

Donde vivo…

Que deseo de esta vida…

Como una charla entre amigos…

Y recibo, en retorno, mucha paz y amor…

En el silencio de mi ser…

Mi ser alberga todo este poder de Dios…

Una fuerza que necesito para vivir en el mundo…

Una fuerza para dar a los demás…

Así que, retorno…

Vuelvo poco a poco…

Poco a poco…

Siento mi respiración relajada…

Siento esta paz correr por mi cuerpo…

Esparciéndose por el espacio donde estoy…

Más allá de este espacio…

A todo el mundo…

Estoy en paz…

Paz…