Cooperación como parte del estilo de vida

Cooperación como parte del estilo de vida

Sí, a veces ayudas a tu vecino a arreglar algo en su casa.

Sí, eres extra solidario con una catástrofe en alguna parte de tu país.

Sí, compartes temas interesantes e importantes en tu red social…

Sin embargo… En un planeta que ya está alcanzando los 8 mil millones, cooperación constante en sus diversas formas es la única solución sostenible a largo plazo para que tengamos una experiencia positiva como especie.

El espíritu de la cooperación va más allá de realizar actos cooperadores; es parte de ser humano y en la medida que sea fomentado, hará la vida de millones más fácil y la vida de otros millones más enriquecida por la grandeza de poder cooperar con otros.

Desde una perspectiva espiritual, la cooperación es un poder que el ser humano experimenta después de comprenderse a sí mismo y a los demás, aceptando lo que existe y entendiendo que al compartir especialidades y recursos podemos convertir este mundo en el paraíso que potencialmente puede volverse.

Trabajo en equipo, sintonizando y sincronizando…

¿Sabes estos gimnastas de los olímpicos, que bailan en equipo en la piscina y que hacen a todos maravillarse? ¿Nunca quisiste que tu equipo fuera algo parecido?

No, no estoy queriendo sugerir que hagas a tu equipo bailar en el lago cerca de tu trabajo, pero ¿cómo sería si el equipo del cual haces parte realmente arrojara un resultado y se desempeñara de tal manera que el resultado también hiciera que otros se maravillaran?

Para que esto suceda, el equipo tiene que trabajar en dos áreas básicas del trabajo en equipo.

Primero, tienen que sintonizarse, es decir, comprender el objetivo y alinearse con él. Además de ello, la comunicación interna debe ser precisa, como una estación de radio bien sintonizada, evitando errores y malas interpretaciones.

Segundo, deben sincronizarse. Eso requiere un líder que ayude a cada uno a desarrollar sus talentos de forma precisa, dando lo mejor de sí mismo al equipo en pro del objetivo que se está trabajando.

Pero, ¿cómo hacerlo?

  1. Definir un líder claro quien asuma la responsabilidad del equipo.
  2. El líder debe ayudar a los demás a comprender el objetivo y alinearse con él, o sea, comparar sus objetivos personales con el organizacional y aceptar trabajar en el último.
  3. Algunos miembros del equipo deben trabajar con relación a la comunicación tanto interna como externa, refinándola y ayudando a que sea más efectiva y significativa.
  4. Por último, el equipo debe estar constantemente reuniéndose para conversar sobre qué está sucediendo y aprendiendo de las experiencias que surgen, generando cambios constantes.

    Autoliderazgo, la clave para el éxito verdadero: https://youtu.be/RW0cgs7JAOs

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