Espiritualidad para empezar el año

Escuche a Marcelo Bulk el 2 de enero en Sanamente de Caracol radio, 11 pm.

 

Ser…

Hablar sobre espiritualidad no es sencillo. En mi experiencia, por lo general confunden espiritualidad con dos cosas MUY distintas:

  • Religión – incluso con amigos míos, quienes compartimos el mismo camino espiritual, hay discusión si un grupo espiritual es una religión o no. Creo que hay 3 diferencias principales: 1) un grupo espiritual no tiene una escritura, mientras que las religiones sí; 2) un grupo espiritual tiene conocimiento, pero no dogmas, que son la base de cualquier religión, estando dispuesto a compartir, evolucionar y, principalmente, aceptar el conocimiento que otros brindan, y 3) las prácticas de un grupo espiritual son basadas en la opción, si no la siguen pueden “perder” algo, pero no serán castigados.
  • Misticismo – tal vez peor que ser comparado con una religión, es cuando se confunde la espiritualidad con el misticismo o todo lo que hay en la nueva era. La palabra viene del griego que significa directamente secretos o misterios, y bueno, misticismo y misterios comparten raíces. Pero es en inglés que encuentro algo más parecido: mist significa niebla. Sí, el misticismo es “nublar” las cosas y convertirlas en misterios, mientras que la espiritualidad busca la luz, aclarando, aceptando y amando todo lo que existe como un conocimiento que se puede alcanzar.
  • Dicho eso, cuando vamos al mundo organizacional o del día-a-día… Ahí, hablar en espiritualidad se vuelve casi un “pecado” en algunos entornos.Sin embargo, no hay nada más importante hoy en día que desarrollar a plenitud la espiritualidad personal que puede estar relacionada con alguna religión o tendencia mística, pero es algo más que eso. La espiritualidad es en realidad el transfondo de todo lo que somos. Es SER.

    SOMOS todo el tiempo. A veces, ESTAMOS. Muchas veces, TENEMOS o HACEMOS, pero SOMOS algo que no podemos negar o evitar. La espiritualidad consiste en, no importa la situación, mantener la consciencia clara de quienes SOMOS.

    Incluso aspectos que parecen ser completamente parte de nosotros mismos, como el género, nacionalidad o edad, son ESTADOS del ser. SOMOS algo más, siempre algo distinto. SOMOS la luz que brilla en el cuerpo, SOMOS lo que mueve el cuerpo y vive realmente.

    ¿Suena difícil? Imagina que eres una madre con dos hijos, un marido, una hermana y un trabajo de gerencia en una fábrica de camisas. Traduciendo esto al “espiritualés”, tienes: ERES un ser que TIENE un rol de madre, esposa, hermana y gerente (un ESTADO), HACIENDO las tareas que corresponden para preservar este rol. Un día, el rol se terminará por una razón u otra, dejarás de ESTAR, TENER y HACER, pero nunca dejarás de SER.

    En el ambiente mundano, algunas consecuencias de eso: Leer más

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