Se estima que cada uno de nosotros crea entre 36.000 y 90.000 pensamientos al día.
Muchos de nuestros pensamientos son negativos o innecesarios, y esto es lo que nos cansa.
Para recuperar la paz interior y el bienestar, necesitamos herramientas para cambiar tanto la cantidad como la calidad de nuestros pensamientos.
Tomarse un minuto para tomar conciencia de lo que estoy pensando y cómo me siento nos da el espacio para recalibrarnos y recargarnos cambiando la dirección de nuestro pensamiento, de negativo o innecesario a positivo y útil.
Esto es lo que nos fortalece de nuevo y, con la práctica, podemos reconstruir nuestros «músculos mentales» y convertirnos en los dueños de nuestra mente.